Solo sos una mas del montón. Por un momento te sentiste distinta, importante pero solo fue por cuatro, seis horas o una noche entera. El resto de los días no sos nadie, un cuerpo con el corazón roto. Y ahí volves a tu historia mala, pero conocida la que te reconforta de algún modo por que supiste amarla, amarlo a "el" amar ese amor.
Volves a perderte entre las dos historias y paras a pensar; que quizás ninguna va a llevarte lejos, sino que tal vez solo son caminos dentro de tu vida los cuales te enseñaron a amar con todas las fuerzas y a saber calmarte y tener paciencia.
Pd: seguís sola...
No hay comentarios:
Publicar un comentario