No sé si sentir amor u odio.
No sé si esperarte o irme yo.
Cada vez que te pienso, mi pecho se desvela en pesadillas y busco lo que me reconforta el alma y ahí ya no estás vos, desapareces y mi pecho se vuelve tranquilo.
No creo que vayas a cambiar jamás, ni ahora ni nunca.
No creo que puedas, ese sos vos, tenes un don.
Estás atado a ser así.
A veces quisiera ayudarte, compadecerme. Pero por qué? Para que? El intento es envano.
Saco fuerzas del bolsillo; de sueños rotos, que se alzan en vuelo cada vez que tengo su calor, cada vez que besa mis labios, cada vez que recorre mi ser.
Ese ser que nunca vas a poder conocer.
Por qué es un nuevo ser al que no vas a poder corromper.
Por qué aquel que conociste, estaba creciendo y lo que creció se fortaleció, sin vos. Sola, suelta y voló lejos y se dio cuenta que iba a estar mejor, mejor que con vos ese que la destruyo.
Te dio las gracias, las mil gracias y se fue, voló.
Encontró "aquel" que la lleno con eso que parecía amor.
Qué bueno que voló!!! Se despertó, vio lo que era la verdad, la verdad del amor ; lo que construía y se despidió. Por qué alguien, si la necesitaba, alguien la deseaba, alguien la dejaba ser ella, alguien la amaba, en secreto sin decirlo pero se lo demostraba.
Y solo lloraba cuando se acordaba del tiempo que perdió llenando a ese corazón que no le daba nada.
A veces se confunde pero piensa en las cosas verdaderas de su vida y que nunca... NUNCA VA A MIRAR ATRÁS.